Aniversario de la Muerte de Millan Astray

Hoy día 1 de enero de 2016 se cumplen 63 años de la muerte de nuestro fundador el Coronel perpetuo de la legión D. Jose Millan Astray.
La frase evangélica “por sus actos los conoceréis” nos inclina ante la sectaria y falsa  revisión histórica que desprecia héroes y destruye infraestructuras que son de todos, recordar su obra, su legar espiritual y su última voluntad:

Su obra, La legión, este año a tres de su centenario, desde su fundación hasta hoy, dentro del Ejército español, una de sus Unidades de elite. Querida y respetada por quienes la conocen dentro y fuera de nuestras fronteras; y temida por quienes se muestran como enemigos de España.

Su legar espiritual: “el Camino de los Caballeros y el Credo”, el primero para aseverar el título que pretendió para sus hombres, magníficamente expresado en la carta a un cadete; y el segundo, sublime código guerrero, estimulo magnifico del espíritu de Unidad como alimento de la moral del legionario para el combate.

Su última voluntad, expresada en sus Instrucciones para el caso definitivo, muestra de su generosidad, su modestia y profundas convicciones.

“…se han de cumplir terminantemente, a costa de lo que sea:
Tengo dicho siempre, y por escrito, que soy católico, apostólico y romano, y que siempre he procurado seguir el camino del amor a Dios, culto a la Patria, al honor, a la cortesía, al espíritu de sacrificio, a la caridad, al perdón, al trabajo y a la libertad con justicia. O sea: El camino de los caballeros…
Deseo que no haya ningún rito funerario, sino rito legionario… Nada de túmulos, nada de luces ni hachones. Encima de la tapa de la caja, que será muy sencilla y lo menos parecida a los vulgares ataúdes… se pondrá mi gorro legionario y un guante blanco. 
Se ocultará la hora, se procurará que no se publican noticias en la prensa ni esquelas. Nadie acompañará más que los citados y los legionarios de mi escolta. No se celebrarán funerales de ninguna clase, dedicándose el dinero para los niños del Colegio San Rafael y del Colegio Santa Cristina.
No se dirá la hora de la despedida para que vayan sólo los citados y los legionarios de mi escolta: Estos en el camión, los oficiales en el automóvil, 
y el Coronel Fundador en la FARGO (ambulancia), acompañado de dos legionarios. Se dará tierra, aislado, en espera de Elvirita cuando llegue.
No se pondrá encima ninguna clase de monumento, sino simplemente un recuadro de piedra de granito, con una pequeña lápida, en el cual esculpirán arriba: Caridad y perdón. Y más abajo: Millán-Astray. Y debajo: Legionario.
Se dirá que el Coronel Fundador de La Legión recibirá como la mejor prueba de cariño, de amistad y gratitud, el que ofrezcan, velen y cuiden por los seres íntimos que él más ha querido en esta vida: Elvirita…”