Como presidente de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de la Vega Baja, considero necesario precisar que no me arrogo en estas letras iniciales hablar por boca de todos los miembros de la misma. Es tan solo mi personal opinión que sé el pensamiento de muchos.
Ofrecemos aquí una muestra de excepcional disciplina. El sometimiento a la legalidad es condición indispensable en el Ejército y La legión es un componente más de él. Por tanto, la primera condición es el estricto cumplimiento de las instrucciones imperativas que se amparan en la legalidad establecida.
Las Reales Ordenanzas constituyen el compendio de derechos y deberes que obligan al militar. Como deber y derecho, uno de sus artículos reza así: “Los Ejércitos de España son herederos y depositarios de una gloriosa tradición militar. El homenaje a los héroes que la forjaron es un deber de gratitud y un motivo de estímulo para la continuación de su obra”
El Comandante Franco fue cofundador de La Legión; organizador y Jefe de la I Bandera; determinó las armas para su Guion de Combate que aun ostenta la I Badera; ejerciendo el mando de esa I Bandera se erigió en el salvador de Melilla tras el desastre de Anual; más tarde, ascendido a Teniente Coronel asumio el mando de la Legión y redactó su primer libro de Régimen Interno titulado “prevenciones a las Banderas”; se distinguió notablemente en todas las acciones de combate y especialmente en el desembarco de Alhucemas. Por todo ello, en el Acuartelamiento del Primer Tercio en Melilla que, aun hoy, encuadra esa  I Bandera, había una estatua ecuestre del comandante Franco su primer Jefe y héroe de La Legión.
Una decisión imperativa política obligó a su retirada. Órden contraria a la Ordenanza, abusiva de poder y preñada de arbitrariedad. No es preciso calificar a quien abusando del poder que le garantiza no obtener respuesta, agrede el sentimiento de otro. Se califica el mismo y se califican tambien quienes pudiendo deshacer el desafuero, lo mantienen.
Se hizo verdad de nuevo aquella definición de disciplina dictada por el propio general Franco al cierre de la Academia General Militar de Zaragoza:
¡Disciplina, nunca bien definida y comprendida! ¡Disciplina, que no encierra mérito cuando la condición del mando nos es grata y llevadera! ¡Disciplina, que reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda; cuando el corazón pugna por levantarse en íntima rebeldía, o cuando la arbitrariedad o el error van unidos a la acción del Mando!
Cablemel TV inmortalizó este hecho en un documento de vídeo que aquí queremos ofrecerles con agradecimiento a la Fundación Gaselec que le ha dado un sitio digno en sus instalaciones.
Enrique Alonso Marcili
Coronel (R)


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