Los independentistas necesitan héroes y mártires para alimentar el sentimentalismo de sus seguidores, además de para reforzar los argumentos en apoyo de sus ideas. Por eso los buscan en el pasado y los tratan de “fabricar” en el presente.
En el pasado lo tienen muy difícil, porque al estar la historia de Cataluña unida a la del resto de España, esos héroes o esos mártires son de todos los españoles. Tienen por tanto que manipular los hechos, y por burda que sea la manipulación, crean al héroe a la medida de sus deseos. Y así, sobre dos personajes reales del pasado, Casanova y Companys, han inventado dos nuevas figuras, el Casanova héroe independentista durante la guerra de Sucesión y el Companys héroe-mártir de la Segunda República y de la Guerra Civil de 1936-39.
Rafael Casanova i Comes, fue el defensor de Barcelona durante el sitio por las tropas de Felipe V durante la Guerra de Sucesión, y en la actualidad durante la Diada, el día de Cataluña, su estatua recibe el homenaje de diferentes partidos catalanes. Pero para convertirlo en icono del independentismo se han tenido que olvidar los siguientes hechos históricos:

 

- Casanova, en su manifiesto para la defensa, llamó a los barceloneses a “derramar la sangre por el Rey, por su honor y por la libertad de toda España”.
- Casanova no defendía Cataluña contra los españoles, sino contra uno de los pretendientes al trono de España, Felipe V y a favor de otro de los pretendientes, el que hubiera sido Carlos III.
- Lo anterior es tan cierto, como que entre los que defendían Barcelona no había solo catalanes; había también castellanos encuadrados en el Regimiento Inmaculada Concepción, navarros en el Regimiento de Santa Eulalia, valencianos en el Regimiento de Nuestra Señora de los Desamparados, aragoneses en el Regimiento de coraceros de San Miguel y alemanes en el Regimiento de San Narciso.
- Casanova, murió tranquilamente en su cama, veintinueve años después de la rendición de Barcelona, acatando al Rey del que recibió su perdón. Durante esos años ejerció libremente la abogacía.
- Por si hubiera alguna duda del españolismo de Casanova, dos de sus descendientes, el Duque de Santángelo y la Duquesa de Maqueda, han declarado recientemente, el uno, que Casanova nunca fue independentista, y la otra, ésta descendiente directa, que Casanova fue un auténtico patriota español.

Lluís Companys Llover presidente de la Generalidad de Cataluña en 1934, fue condenado a treinta años de cárcel por sublevarse contra el gobierno durante la revolución de octubre de ese año; amnistiado tras el triunfo electoral del Frente Popular, fue nuevamente presidente de la Generalidad hasta la derrota del Ejército Popular en la guerra civil. Huido a Francia y extraditado a España por los alemanes, fue juzgado en consejo de guerra y ejecutado en octubre de 1940. Para presentarlo como héroe y mártir de la independencia, hay también que olvidar los siguientes hechos históricos:

 

- Como héroe, porque en el año 1934 tras sublevarse contra la República, al primer cañonazo (con granada inerte) de las fuerzas gubernamentales manifiestamente inferiores en número, huyó por las alcantarillas del palacio de la Generalidad, lugar y actitud poco propias de un héroe.
- Como mártir, su imagen también se ve empañada; por una parte, por sus relaciones con el terrorismo anarquista y su responsabilidad política en los desmanes y asesinatos que se cometieron en Cataluña durante la Guerra Civil, entre los que precisamente están los hechos que hicieron, éstos si, verdaderamente mártires a 147 catalanes, recientemente beatificados; y por otra, porque su persona se vio estrechamente mezclada con un crimen pasional de los bajos fondos barceloneses; antecedentes, todos ellos, poco propios de los mártires.

En el presente, la dificultad de hacerse el héroe y el mártir es aún mayor. La legislación penal española es sumamente blanda para los que desafían al estado e incumplen las leyes, cuando esos presuntos delincuentes pertenecen al mundo político. La posibilidad de ser castigado con cárcel es remota y en el caso de ser condenado, el entrar realmente en ella, se contempla solo como una hipótesis de trabajo.
Por otra parte, la capacidad de asumir riesgos por parte de los políticos independentistas es perfectamente descriptible. Una cosa son las declaraciones altisonantes, chulescas en más de un caso, que tanto recuerdan en gestos y actitudes a aquello de ..." caló el chapeo, requirió la espada, miró al soslayo, fuese y no hubo nada", y otra, que un fiscal haya pedido la inhabilitación; oír la palabra inhabilitación basta para que al aludido se le hiele la sonrisa, se le tuerza el gesto y más de uno comience a tentarse la ropa.
Porque una cosa es la cárcel, donde prácticamente es imposible entrar, y si se entra, produce lástima y se sale al poco tiempo con la aureola de héroe (véase como algunos por haber pasado unos días en los calabozos de la Dirección General de Seguridad, van ahora presumiendo de esforzados luchadores antifranquistas) y otra cosa es la inhabilitación. La inhabilitación no te concede la palma del martirio ni el laurel del heroísmo, pero te deja sin posibilidad de poltrona política y además de no dar lástima, produce la alegría inconfesada de más de uno de tus propios compañeros, que aspira al puesto que ocupas.
En manifiesto contraste con la dificultad de encontrar héroes del independentismo catalán, es muy fácil encontrar en la historia nombres de catalanes que fueron héroes españoles. Sin necesidad de remontarnos más allá de la Edad Moderna, y sin pretender ser ni mucho menos exhaustivos, nos encontramos con:

      • Pedro de Margarit, nacido en el Ampurdán, jefe del contingente militar en el segundo viaje de Colon.
      • Luis de Requesens y Zúñiga, marino español nacido en Barcelona, que entre otras cosas fue uno de los héroes de la batalla de Lepanto.
      • Juan de Cardona, Capitán General de la Mar, que mandó la vanguardia de la flota también en Lepanto.
      • Gaspar de Portolá, nacido en Balaguer, explorador de California y descubridor de la Bahía de San Francisco
      • Agustina de Aragón, heroica defensora de Zaragoza, cuyo nombre completo era Agustina Saragossa i Domenech, nacida en Barcelona.
      • Isidre Lluçà i Casanoves, el Tambor del Bruch, en quien se personaliza la leyenda de aquel niño que haciendo sonar su tambor, el eco que producía en las montañas engañó a los franceses.
      • Juan Prim i Prats, militar y político excepcional, héroe de los Castillejos y Pte. del Gobierno español.
      • El General José Manso y Solá, héroe liberal durante las guerras carlistas.
      • Domingo Batet Mestres, general español nacido en Tarragona, defensor de la legalidad republicana en 1934, fusilado posteriormente por los nacionales.

Y si fácil de encontrar son los ejemplos individuales de catalanes que han servido a España, igualmente fácil es encontrar ejemplos de la participación colectiva de catalanes al servicio de la Patria común, entre ellos:

 
  • El Somatén, milicia catalana que participó activamente hostigando a las fuerzas francesas durante la Guerra del Rosellón.
  • La actuación del citado Somatén durante la Guerra de la Independencia, participando en numerosas acciones de combate.
  • El pueblo de Gerona, que a las órdenes del general granadino Álvarez De Castro, defendió heroicamente su ciudad de las tropas francesas.
  • Los voluntarios catalanes en la Guerra de Cuba, siendo Cataluña la región que más voluntarios aportó a esa guerra.
  • Los voluntarios catalanes en la Guerra de África, cuyos uniformes fueron costeados por la industria textil de Barcelona y que tocaban su cabeza con la tradicional barretina.
  • Los más de doscientos catalanes que constituyeron el primer contingente de voluntarios que se alistó en Legión.
  • La Columna Durruti, formada por anarquistas catalanes voluntarios, que participó activamente en la defensa de Madrid durante la guerra civil y que acabó siendo la 26 División del Ejército Popular.
  • El Tercio de Montserrat del Ejercito Nacional en la Guerra Civil, de poca importancia cuantitativa, pero significativa por su heroísmo, por haberse formado en la zona dominada por los republicanos y porque en sus filas se hablaba solo en catalán.
  • El Regimiento 263 de la División Azul, uno de los cuatro que constituía esta Unidad, formado en su mayor parte por voluntarios de Barcelona. Uno de estos catalanes, el capitán Salvador Massip Bendicho, natural de Lérida, obtuvo la Cruz Laureada de S. Fernando.

Los lazos políticos que a lo largo de la historia unen a Cataluña con el resto de España, no necesitan demostración, están ahí, son hechos, no opiniones. Y los lazos sentimentales, los que unen al pueblo catalán con el resto de los españoles y que se forjan andando juntos, compartiendo victorias, fracasos, sacrificios y proyectos comunes, lo constituyen entre otros, sin necesidad de deformar la verdad, centenares de ejemplos individuales y colectivos como los expuestos más arriba. Por eso, los que buscan la desunión como primer paso para lograr después la separación, tratan de olvidarlos. Y por eso, los que buscamos la unión y queremos a Cataluña debemos recordarlos.
Juan Miguel Mateo Castañeyra
General de División (R.)

URL original: https://generaldavila.wordpress.com/2017/01/27/de-heroes-reales-e-inventados-general-de-division-r-juan-mateo-castaneyra/

Arenga de Prin a los voluntarios catalanes